Trabajo gratis: FIFA usará 65 mil voluntarios

FIFA tiene empleados de a gratis

El inicio de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha puesto bajo la lupa no solo la logística deportiva y el precio de las entradas, sino también las condiciones laborales y operativas que sostienen al evento más grande del balompié mundial. Diversos analistas, periodistas y comunidades digitales han lanzado duras acusaciones contra el máximo organismo del fútbol internacional, señalando un esquema de aparente explotación laboral camuflado bajo el concepto romántico del “voluntariado”, al que algunos críticos ya tildan como una forma de esclavitud moderna.

Para la edición mundialista de este año, la FIFA tiene proyectado desplegar a un ejército de 65,000 voluntarios en las distintas sedes. Sin embargo, la controversia radica en que ninguna de estas personas percibirá un solo dólar o centavo de remuneración por sus extenuantes jornadas de trabajo. Peor aún, cada uno de los seleccionados deberá absorber la totalidad de sus gastos de traslado, alimentación y estancia.

El millonario negocio de la FIFA frente al costo del voluntario

La principal crítica hacia el organismo presidido por Gianni Infantino es la profunda disparidad entre las ganancias multimillonarias que genera el torneo y la nula retribución económica hacia las personas que operan el evento en tierra.

De acuerdo con las proyecciones financieras oficiales, la FIFA espera ingresar la histórica cantidad de 13,000 millones de dólares durante el ciclo comercial que inició en 2023 y concluye este 2026. De este monto total, aproximadamente el 70% —equivalente a unos 9,000 millones de dólares— proviene de manera directa de la venta de derechos, patrocinios y esquemas comerciales de la presente Copa del Mundo.

A pesar de contar con estas arcas llenas, la FIFA no cubrirá los siguientes rubros básicos para su personal de apoyo:

  • Transporte aéreo e internacional: Los voluntarios deben costear sus propios vuelos hacia las ciudades sede.
  • Hospedaje y estancia: La búsqueda y pago de alojamiento corre por cuenta individual durante las semanas que dure el torneo.
  • Alimentación diaria y transportación local: Gastos operativos cotidianos que no serán subsidiados por la organización.

Las áreas operativas sostenidas por el trabajo gratuito

Los 65,000 voluntarios no se limitarán a realizar tareas secundarias; por el contrario, constituyen el motor logístico principal para que el Mundial pueda llevarse a cabo. Sus funciones abarcan la operación y gestión de puntos críticos como:

  1. Estadios oficiales y complejos deportivos.
  2. Aeropuertos y terminales de recepción turística.
  3. Hoteles de concentración y alojamiento oficial.
  4. Centros de entrenamiento de las selecciones nacionales.
  5. Espacios de logística, acreditaciones y atención a medios.

Un “filtro de clase” en el corazón del torneo

La periodista deportiva Marion Reimers se sumó a los señalamientos en contra de este modelo, criticando la narrativa oficial de la FIFA que califica a los voluntarios como “el corazón del Mundial”. Reimers enfatizó la contradicción de que dicho corazón “late gratis” mientras los altos directivos se enriquecen con la comercialización de boletos cuyos precios alcanzan miles de dólares.

“Para trabajar gratis durante semanas se necesita tiempo, dinero, una red de apoyo y la posibilidad de absorber costos. En otras palabras, no cualquiera puede ser el corazón del Mundial. Solo quien puede darse el lujo de no cobrar”, puntualizó la comunicadora.

Bajo esta premisa, el voluntariado de la FIFA deja de ser una convocatoria incluyente para transformarse en un estricto filtro de clase social. Un ciudadano promedio o un trabajador independiente no puede abandonar sus actividades productivas ni su empleo durante un mes o mes y medio para laborar sin goce de sueldo y, de forma simultánea, financiar vuelos y hoteles costosos. En consecuencia, el perfil del voluntario mundialista se reduce casi exclusivamente a jóvenes de sectores económicos privilegiados que cuentan con el respaldo financiero total de sus familias para absorber dichos pasivos.

Exenciones fiscales en México y el modelo alternativo local

El debate adquiere un matiz más complejo en territorio nacional. México otorgó a la FIFA una serie de exenciones fiscales históricas negociadas desde el año 2018 para asegurar que el país fuera designado como coanfitrión del Mundial. Con este acuerdo, el Estado mexicano renunció a una parte considerable de sus ingresos tributarios bajo la promesa de que el torneo traería una retribución económica directa para los ciudadanos. Críticos de la industria señalan que una verdadera forma de retribuir a la economía local habría sido la obligación de pagar salarios formales a quienes sostienen el evento, en lugar de permitir el esquema de gratuidad de la FIFA.

El programa paralelo: Jóvenes Embajadores del Mundial 2026

Como contrapropuesta al modelo internacional, en México se implementó un programa gubernamental paralelo denominado “Jóvenes Embajadores del Mundial 2026”, vinculado a las plataformas de capacitación laboral del Estado (como Jóvenes Construyendo el Futuro).

Características del ProgramaDetalles del Modelo Mexicano
Remuneración mensualPago de 9,582 pesos mexicanos al mes.
Prestaciones incluidasAcceso a seguro médico y capacitación técnica formal.
Áreas de capacitaciónTurismo, cultura, hospitalidad y atención especializada a visitantes.
Origen de los fondosFinanciado con recursos de los impuestos de los contribuyentes mexicanos (no por la FIFA).

Aunque este programa demuestra la viabilidad de un modelo retribuido, la realidad es que el gasto es absorbido por el erario público mexicano y no por la corporación multimillonaria que organiza el torneo, manteniendo intacto el beneficio neto de la FIFA a costa del erario local y del trabajo no remunerado de miles de entusiastas del balompié. La historia de los mundiales demuestra que esta práctica no es nueva; ya en Sudáfrica 2010 se documentaron casos de voluntarios internacionales que terminaron en la ruina financiera tras costear su viaje bajo la promesa vacía de una “experiencia única en la vida” que no paga el alquiler.

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