El fraude telefónico y la suplantación de identidad bancaria, conocidos en el entorno de la ciberseguridad como vishing, han alcanzado niveles de sofisticación alarmantes en la zona oriente del Valle de México. Una reciente investigación y confrontación directa realizada por el creador de contenido Gusgri ha dejado al descubierto las entrañas de una célula criminal de estafadores que opera desde el municipio de Ecatepec, Estado de México.
El caso no solo expone el preciso esquema con el que vacían las tarjetas de los usuarios, sino que destapa una profunda red de corrupción que involucra la filtración de bases de datos confidenciales presuntamente provistas por un funcionario de la propia Fiscalía mexiquense.
El modus operandi: El engaño del mensaje de texto y el “asistente virtual” falso
El calvario de las víctimas comienza con un elemento tan simple como un mensaje de texto (SMS) enviado masivamente a teléfonos celulares. El mensaje emula las alertas oficiales de instituciones como BBVA, notificando al usuario sobre un supuesto cargo no reconocido por cantidades elevadas o advirtiendo que su cuenta está a punto de ser bloqueada por motivos de seguridad. Para “solucionar” la anomalía, el texto proporciona un número telefónico de contacto directo.
Cuando el cuentahabiente, presa del pánico, marca a dicho número, se activa un sofisticado montaje digital:
- Simulación de conmutador: Los delincuentes utilizan líneas telefónicas extranjeras enlazadas a computadoras que reproducen exactamente los timbres, música de espera y grabaciones institucionales de los bancos.
- El engaño del buzón cerrado: Los operadores falsos fingen transferir al cliente a una “plataforma automatizada y segura” para que dicte sus datos sin que un humano los escuche.
- Captura de datos en silencio: En realidad, la estafadora simplemente pone su micrófono en silencio mientras corre la pista del asistente virtual (como el sistema “Blue” de BBVA). Mientras la víctima dicta confiada su número de tarjeta, fecha de vencimiento y el código CVV dinámico, la operadora apunta minuciosamente cada dígito desde el otro lado de la línea.
“Mete mi información a su computadora… pone el micrófono en silencio, pero ella está escuchando lo que yo digo… agarra mi información, las mete a su máquina y ¡pum! me roba todo el dinero”, detalló Gusgri al desmantelar la estrategia durante una llamada de prueba.
Una vez obtenidos los tres dígitos del CVV, los criminales realizan compras inmediatas de productos de alto valor en portales como Walmart o Liverpool. Si la víctima no sabe manejar su banca móvil, la enganchan para que genere códigos de “Retiro sin tarjeta”, bajo el falso argumento de que están transfiriendo el dinero a una “cuenta espejo” o liberando “Puntos BBVA”, para luego mandar a cómplices a cobrar el efectivo en los cajeros automáticos.
La caída de “La Flaca”: El rastro del dinero y los prestanombres
La investigación de este caso penal se originó tras la denuncia de un ciudadano a quien esta red despojó de 120 mil pesos. Debido a que la víctima proporcionó su dirección y nombre completo bajo engaños, los delincuentes iniciaron una segunda etapa de afectación mediante extorsiones directas, amenazándolo con atacarlo en su domicilio si no realizaba depósitos adicionales.
La clave para localizar a los criminales radicó en el eslabón más débil de la cadena: el prestanombres (o “mula” bancaria). Al rastrear el nombre y la CLABE interbancaria donde se obligó a la víctima a depositar el dinero de la extorsión, se logró identificar al titular de la cuenta receptora a través de redes sociales. Al ser confrontado, el prestanombres confesó su participación y entregó el número telefónico personal y la fotografía real de la operadora de la banda.
Con estos datos, se logró realizar una llamada directa al teléfono celular de la estafadora, quien inicialmente se identificaba con el nombre falso de “Dulce Hernández”, pero cuyo nombre real resultó ser Andrea Hernández García, alias “La Flaca”, de 48 años de edad y residente del municipio de Ecatepec.
Red de corrupción: Bases de datos provistas por un fiscal de Ecatepec
Al verse acorralada y bajo la presión de una supuesta denuncia en tiempo real ante las líneas de emergencia del 911 y el 089, Andrea Hernández García terminó por confesar cómo opera la estructura delictiva y de dónde obtienen la información confidencial de los usuarios.
“La Flaca” reveló que forman un grupo operativo de cinco personas en la zona que trabaja bajo las órdenes de un líder criminal al que denominan “El Padrino”, quien supuestamente se desempeña de manera activa como fiscal en el municipio de Ecatepec. De acuerdo con su testimonio, este funcionario público es el encargado de extraer y facilitar las bases de datos internas de múltiples instituciones bancarias de renombre, incluyendo BBVA, Banamex, Banorte y Scotiabank.
| Elemento de la Red Criminal | Detalle Operativo de la Célula de Vishing |
| Líder / Proveedor | Un “Padrino” con cargo de fiscal en Ecatepec, EdoMex. |
| Bancos Vulnerados | Filtración de bases de datos de BBVA, Banamex, Banorte y Scotiabank. |
| Célula de llamadas | Grupo de 5 operadores telefónicos en la región. |
| Destino del fraude | Compras en Liverpool/Walmart y retiros en efectivo en cajeros. |
Comisiones y ligas familiares en el penal
La operadora confesó que este ilícito representa un negocio sumamente lucrativo, estructurado mediante porcentajes de comisión fijos: los operadores se quedan con el 20% del dinero obtenido en cada fraude, mientras que el 80% restante es entregado de manera directa al fiscal de Ecatepec. Andrea Hernández señaló que en una “semana mala” sus ganancias netas rondan los 7,000 u 8,000 pesos, mientras que en una “semana buena” de alta actividad delictiva llega a percibir entre 15,000 y 20,000 pesos semanales.
Al indagar sobre sus motivaciones, “La Flaca” argumentó que recurrió a estas prácticas debido a la situación de su hijo de 27 años, quien se encuentra recluido en un centro penitenciario del Estado de México tras ser procesado por un delito penal relacionado con una menor de 16 años. Según la estafadora, su alianza con el fiscal de Ecatepec le garantiza “privilegios” especiales y protección interna para visitar a su hijo dentro del penal.
El caso ha encendido los focos rojos en materia de control interno dentro de las instituciones de procuración de justicia del Estado de México, evidenciando la urgencia de investigar los accesos a sistemas informáticos y las ligas de servidores públicos con bandas de fraude electrónico que flagelan el patrimonio de los habitantes de la zona metropolitana.






